En los próximos años la agenda internacional en temas económicos y sociales estará muy enfocada a la recuperación de la crisis provocada por la pandemia del COVID-19 y en particular a su impacto socio económico.

Resulta de gran importancia en esta etapa lograr la coherencia y coordinación al interior de todas las Agencias, Fondos y Programas de Naciones Unidas, con miras a lograr avances en la reforma al Sistema de las Naciones para el Desarrollo.

Uno de los documentos que más claramente ha articulado el vínculo entre crecimiento de la población, alivio de la pobreza y desarrollo económico sostenible es el Programa de Acción de El Cairo; el cual entre otros: provee una visión amplia de los vínculos entre población y desarrollo, incluidos los derechos que son inherentes a todos a través de las diferentes fases de la vida. Asimismo, destaca los grandes desafíos a los que se enfrenta su implementación, en particular el retroceso que se ve por parte de algunos países para reconocer los derechos de las mujeres y las niñas y darles su lugar como agentes de cambio; y enfatiza la necesidad del acceso universal a educación de calidad, particularmente a las niñas.

El pleno cumplimiento del Programa de Acción de El Cairo, es indispensable si se quieren alcanzar las metas de la Agenda 2030 sobre Desarrollo Sostenible.

Consejo Económico y Social

 

Nuevo posicionamiento del Sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo